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Mediante este Blog me propongo mostrar a ustedes mi trabajo como Consejero Regional de la Nueva Tarapacá y los comentarios, a través, de mis artículos en la prensa local.

28 de mayo de 2007

Sello Turístico

LA CARA QUE FALTA

En mi calidad de consejero regional me correspondió asistir este año a la XXVII versión de la Feria Internacional de Turismo de Madrid, “FITUR 2007”, la segunda feria más importante del mundo, a la que año a año asisten más de 170 países, representados con 13.190 empresas pertenecientes a profesionales de la cadena de ventas, agencias de viajes, tour operadores y de otros servicios.
Y si bien en dicha oportunidad la participación turística de la Región de Tarapacá podría ser calificada como coherente, ya que se cumplieron los objetivos de fortalecer las ventajas que posee la zona para el turismo de intereses especiales, permitiendo mostrar a los operadores de los grandes flujos turísticos mundiales las posibilidades de vínculos comerciales para un destino integrado de la macro-región norte del país, lo cierto es que hay una situación que no dejó de llamarme la atención.
La provincia de Iquique, a diferencia de Arica y Parinacota, no contaba con material alguno para la promoción turística de la provincia, quizá por la ausencia de la Municipalidad de Iquique en este evento, así como también, advertí que el stand de los productos nacionales distaba bastante de los puestos de nuestros países vecinos.
Es que si bien el local de Chile ofrendaba con éxito exquisititos vinos y una que otra fruta, además de envidiables destinos turísticos, lo cierto es que países como Perú, Bolivia y Brasil, combinaban sus productos estratégicos con una propuesta más clara, llamativa y hacia fuera. Es decir, lograban que los visitantes se sintieran parte del paisaje seleccionado gracias a una atmósfera creada sobre la base de olores y sonidos representativos, valores identitarios de cada uno de sus territorios que pueden ser admirables o no, pero que al menos, marcan la diferencia a la hora de incentivar qué visitar o dónde invertir.
En este sentido, la estrategia de difusión de nuestra región consistió en integrar un sólo destino turístico para la macro-región norte del país, siendo el “Desierto de Atacama” el principal producto turístico unificador de este destino, pero nadie nunca pudo siquiera imaginar la belleza de nuestro desierto, visualizar al “Gigante de Atacama”, oír el sonido de Lakitas o apreciar nuestras playas o el fervor religiosos de las fiestas religiosas en carteles promocionales, papelería, videos o pequeños obsequios, que eran número puesto a la hora de establecer diálogos.
Y es aquí donde quisiera comprometer el accionar del Consejo Regional, puesto que considero absolutamente necesario buscar la asociatividad de cada uno de los estamentos que están llamados a exhibir y defender el potencial turístico de nuestra región, sobre todo a nivel panamericano, de manera que podamos consolidar una estrategia que además del Sernatur, los gobiernos regionales y los municipios, cuente con apoyo del sector privado.
Imprimirle valor al destino es una tarea que debe ser revisada por todos, puesto que aquella resolución sobre la forma con la que apostaremos a diferentes mercados, es el primer paso antes de pensar en si debemos aumentar o no los recursos disponibles. Lo primero es diferenciar nuestro sello.