CONVENIO DE PROGRAMACION DE TERCERA GENERACIONEstimo que el Gobierno Regional de Tarapacá tiene hoy la madurez suficiente para administrar un “Convenio de Programación de Tercera Generación”.
En efecto, se hace necesario que los Gobiernos Regionales, en especial el de Tarapacá, genere con la concurrencia de sus consejeros regionales, un “Convenio de Programación de Tercera Generación”, esto es, con concurrencia de todas las municipalidades de la “Nueva Tarapacá”, Serviu, Ministerio de Obras Públicas y empresas públicas y privadas relevantes como Collahuasi, Cerro Colorado, Quebrada Blanca, Zona Franca, Aguas del Altiplano, Eliqsa y muchas otras que se me escapan en este momento.
Me explico. Se hace necesario que Iquique, por ejemplo, haga una profunda remodelación urbana del casco antiguo y centro histórico, pasando de un pueblito a una ciudad de verdad, con veredas con un estándar de gran metrópoli, adoquinadas o embaldosadas y no cemento bruto; con cables eléctricos, de televisión y telefónicos bajo el subsuelo, con luminarias modernas, con mobiliario urbano para el confort de los habitantes de Iquique, con la recuperación de espacios públicos, avenidas y par viales que aseguren nuestra doble condición de ciudad puerto, con sello turístico.
Además, debemos recuperar el casco antiguo de la ciudad con medidas que permitan la inversión de las empresas privadas como las constructoras, ampliando el radio de renovación urbana desde 21 de mayo hasta, a lo menos, Pedro Prado, lo cual depende sólo de la municipalidad.
Asimismo, se necesitan con urgencia ordenanzas municipales que implementen y lleven a la práctica un plan regulador eficiente, que permita incentivar la construcción de modernos edificios en el centro y en dicho casco antiguo, rebajando los derechos de construcción y creando zonas mediante la fusión de terrenos con un mayor porcentaje de constructibilidad.
Incentivar la construcción de edificios de estacionamiento a objeto de sacar una gran cantidad de automóviles de las calles, incluso de las veredas.
Exigir al Serviu de que las futuras construcciones en el casco antiguo en Iquique, se hagan a través de edificios como los que se han construido en la zona sur de la ciudad bajo el formato PET, abandonando definitivamente, a lo menos en Iquique, la construcción de viviendas básicas, constituyendo lo anterior una norma a cumplir a objeto de crear en Iquique una mayor concentración y densidad poblacional, atendido al escaso territorio del que disponemos.
En Alto Hospicio necesitamos crear una zona franca industrial y un gran barrio cívico, al igual que en Iquique, así como en el interior necesitamos consolidar a Pozo Almonte como una ciudad moderna, agradable, con grandes parques, y con una visión de futuro como la ciudad de La Pampa y capital de la Nueva Tamarugal, donde debe situarse la plataforma de servicios mineros cuya creación es urgente.
Pica debe transformarse en un hermoso y acogedor pueblito turístico, con una gran cantidad y variedad de oferta turística, por lo que no debemos desechar en unos años mas volver a la idea de un casino para Pica. En Camiña, debemos fortalecer su agricultura, introduciendo innovación tecnológica a lo mismo que en Pica y los alrededores de Pozo Almonte, y Huara junto a Pisagua, deben transformarse en lugares de veraneo e incentivar la segunda vivienda de los iquiqueños para el veraneo de Playa en Pisagua y de campo desértico en Huara.
Por último, Colchane debe transformarse en la mejor cara de la Región para mostrar a los bolivianos que ingresarán por la nueva y sofisticada Ruta Huara Colchane, hoy, por fin, camino internacional 15 CH.
¿Cómo hacerlo?
El instrumento es preciosamente el “Convenio de Programación de Tercera Generación”, que permita en una primera etapa de cuatro años, apalancar recursos por una suma superior a los 40 mil millones de pesos, esto es alrededor de 80 millones de dólares. A este magno proyecto, deben concurrir las municipalidades, tanto de la Provincia de Iquique como las comunas de la Provincia del Tamarugal, Gobierno Regional, Ministerio Obras Públicas, Serviu y las empresas mencionadas más arriba, las que deben apadrinar cada una de las diferentes comunas, excluyendo a Iquique.
Los consejeros ya nos encontramos en conversaciones muy serias y avanzadas con estas empresas y las municipalidades, y muy pronto vamos a estar en condiciones de dar una gran noticia, por lo que pedimos desde ya, el apoyo transversal de todas las fuerzas políticas, para hacer realidad un sueño en que todos trabajemos juntos por el desarrollo de la Nueva Tarapacá.
En efecto, se hace necesario que los Gobiernos Regionales, en especial el de Tarapacá, genere con la concurrencia de sus consejeros regionales, un “Convenio de Programación de Tercera Generación”, esto es, con concurrencia de todas las municipalidades de la “Nueva Tarapacá”, Serviu, Ministerio de Obras Públicas y empresas públicas y privadas relevantes como Collahuasi, Cerro Colorado, Quebrada Blanca, Zona Franca, Aguas del Altiplano, Eliqsa y muchas otras que se me escapan en este momento.
Me explico. Se hace necesario que Iquique, por ejemplo, haga una profunda remodelación urbana del casco antiguo y centro histórico, pasando de un pueblito a una ciudad de verdad, con veredas con un estándar de gran metrópoli, adoquinadas o embaldosadas y no cemento bruto; con cables eléctricos, de televisión y telefónicos bajo el subsuelo, con luminarias modernas, con mobiliario urbano para el confort de los habitantes de Iquique, con la recuperación de espacios públicos, avenidas y par viales que aseguren nuestra doble condición de ciudad puerto, con sello turístico.
Además, debemos recuperar el casco antiguo de la ciudad con medidas que permitan la inversión de las empresas privadas como las constructoras, ampliando el radio de renovación urbana desde 21 de mayo hasta, a lo menos, Pedro Prado, lo cual depende sólo de la municipalidad.
Asimismo, se necesitan con urgencia ordenanzas municipales que implementen y lleven a la práctica un plan regulador eficiente, que permita incentivar la construcción de modernos edificios en el centro y en dicho casco antiguo, rebajando los derechos de construcción y creando zonas mediante la fusión de terrenos con un mayor porcentaje de constructibilidad.
Incentivar la construcción de edificios de estacionamiento a objeto de sacar una gran cantidad de automóviles de las calles, incluso de las veredas.
Exigir al Serviu de que las futuras construcciones en el casco antiguo en Iquique, se hagan a través de edificios como los que se han construido en la zona sur de la ciudad bajo el formato PET, abandonando definitivamente, a lo menos en Iquique, la construcción de viviendas básicas, constituyendo lo anterior una norma a cumplir a objeto de crear en Iquique una mayor concentración y densidad poblacional, atendido al escaso territorio del que disponemos.
En Alto Hospicio necesitamos crear una zona franca industrial y un gran barrio cívico, al igual que en Iquique, así como en el interior necesitamos consolidar a Pozo Almonte como una ciudad moderna, agradable, con grandes parques, y con una visión de futuro como la ciudad de La Pampa y capital de la Nueva Tamarugal, donde debe situarse la plataforma de servicios mineros cuya creación es urgente.
Pica debe transformarse en un hermoso y acogedor pueblito turístico, con una gran cantidad y variedad de oferta turística, por lo que no debemos desechar en unos años mas volver a la idea de un casino para Pica. En Camiña, debemos fortalecer su agricultura, introduciendo innovación tecnológica a lo mismo que en Pica y los alrededores de Pozo Almonte, y Huara junto a Pisagua, deben transformarse en lugares de veraneo e incentivar la segunda vivienda de los iquiqueños para el veraneo de Playa en Pisagua y de campo desértico en Huara.
Por último, Colchane debe transformarse en la mejor cara de la Región para mostrar a los bolivianos que ingresarán por la nueva y sofisticada Ruta Huara Colchane, hoy, por fin, camino internacional 15 CH.
¿Cómo hacerlo?
El instrumento es preciosamente el “Convenio de Programación de Tercera Generación”, que permita en una primera etapa de cuatro años, apalancar recursos por una suma superior a los 40 mil millones de pesos, esto es alrededor de 80 millones de dólares. A este magno proyecto, deben concurrir las municipalidades, tanto de la Provincia de Iquique como las comunas de la Provincia del Tamarugal, Gobierno Regional, Ministerio Obras Públicas, Serviu y las empresas mencionadas más arriba, las que deben apadrinar cada una de las diferentes comunas, excluyendo a Iquique.
Los consejeros ya nos encontramos en conversaciones muy serias y avanzadas con estas empresas y las municipalidades, y muy pronto vamos a estar en condiciones de dar una gran noticia, por lo que pedimos desde ya, el apoyo transversal de todas las fuerzas políticas, para hacer realidad un sueño en que todos trabajemos juntos por el desarrollo de la Nueva Tarapacá.


HUARA - COLCHANE; UN CONVENIO DE 35 MIL 760 MILLONES DE PESOS