MAS ALLA DE LO QUE LA JUSTICIA DECIDA, SORIA ES UN FENOMENO POLITICO DE LA HISTORIA DE CHILELas acciones judiciales que se han intentado en contra del Alcalde Soria, lejos de terminar con su liderazgo pareciera que lo fortalece y lo engrandece, frente a sus partidarios e, incluso, frente a sus adversarios, salvo esos pequeños de siempre, que viven con una regla de cálculo en sus manos y que creen que su suerte política depende de la desaparición de Soria de la escena política de Iquique.
La verdad es que estamos en presencia de un fenómeno al cual no se le ha podido ganar en las urnas y menos se le podrá vencer con acciones judiciales, puesto que el influjo de Soria es transmisible a su entorno más cercano y siempre habrá un heredero de esa fortuna política, cual es la adhesión de un pueblo.
Sólo los Iquiqueños de toda una vida nos damos cuenta que su fuerza proviene de una vida consecuente en hechos, pues no nos olvidamos cuando en Iquique, en los años 60 y principios del 70, llegaban verdaderas caravanas de pampinos cuyas oficinas se habían cerrado, -era el fin de la era de oro de las salitreras-, como fue el cierre de Victoria, Alianza, Santa Laura, Humberstone, entre otras tantas, sin trabajo, sin destino, para ellos y sus hijos, con muchas necesidades sociales, especialmente la de un techo donde vivir, sin esperanza alguna, derrotados, con un orgullo de gente de pampa herido, es en ese momento que nace un líder que ubica terrenos en lo que era la población Soria, hasta hace poco llamada población 11 de Septiembre, la Colo Colo, la Genaro Gallo y muchas otras mas, todas con abuelos, padres y familias que recibieron un terreno y fueron ayudados a construir una mejora, hoy sus hijos son profesores, cajeros de un banco, ejecutivos de empresas, profesores de las universidades, hombres y mujeres comunes y corrientes, pero que se diferencian del resto por algo que comparten familiar y socialmente con los suyos, el agradecimiento a un hombre que supo levantar y resguardar el orgullo pampino, el orgullo de un hombre de trabajo, simple, pero agradecido y con lealtad para con sus amigos.
Quién no entienda el poder del agradecimiento y del amor a un líder que ha sabido corresponder tanto cariño que, tiene tras de si toda una historia, que los une y hermana, simplemente es alguien que no sabe nada de la vida, nada de política y que a pesar de ser Iquiqueños, han perdido lo mas importante, la sintonía con su pueblo.
En fin, mas allá de lo que la justicia decida, mas allá de lo que pequeños hombres tramen por la envidia y su descomedido anhelo de poder, Soria es un fenómeno político de la Historia de Chile que perdurará por siempre.
La verdad es que estamos en presencia de un fenómeno al cual no se le ha podido ganar en las urnas y menos se le podrá vencer con acciones judiciales, puesto que el influjo de Soria es transmisible a su entorno más cercano y siempre habrá un heredero de esa fortuna política, cual es la adhesión de un pueblo.
Sólo los Iquiqueños de toda una vida nos damos cuenta que su fuerza proviene de una vida consecuente en hechos, pues no nos olvidamos cuando en Iquique, en los años 60 y principios del 70, llegaban verdaderas caravanas de pampinos cuyas oficinas se habían cerrado, -era el fin de la era de oro de las salitreras-, como fue el cierre de Victoria, Alianza, Santa Laura, Humberstone, entre otras tantas, sin trabajo, sin destino, para ellos y sus hijos, con muchas necesidades sociales, especialmente la de un techo donde vivir, sin esperanza alguna, derrotados, con un orgullo de gente de pampa herido, es en ese momento que nace un líder que ubica terrenos en lo que era la población Soria, hasta hace poco llamada población 11 de Septiembre, la Colo Colo, la Genaro Gallo y muchas otras mas, todas con abuelos, padres y familias que recibieron un terreno y fueron ayudados a construir una mejora, hoy sus hijos son profesores, cajeros de un banco, ejecutivos de empresas, profesores de las universidades, hombres y mujeres comunes y corrientes, pero que se diferencian del resto por algo que comparten familiar y socialmente con los suyos, el agradecimiento a un hombre que supo levantar y resguardar el orgullo pampino, el orgullo de un hombre de trabajo, simple, pero agradecido y con lealtad para con sus amigos.
Quién no entienda el poder del agradecimiento y del amor a un líder que ha sabido corresponder tanto cariño que, tiene tras de si toda una historia, que los une y hermana, simplemente es alguien que no sabe nada de la vida, nada de política y que a pesar de ser Iquiqueños, han perdido lo mas importante, la sintonía con su pueblo.
En fin, mas allá de lo que la justicia decida, mas allá de lo que pequeños hombres tramen por la envidia y su descomedido anhelo de poder, Soria es un fenómeno político de la Historia de Chile que perdurará por siempre.
2 comentarios:
Creo que es el mejor resumen de lo que esta sucediendo con nuestro lider de tantas batallas. Los corruptos de la Concertación hirieron la susceptibilidad de todo un pueblo, al igual que lo hicieron con nuestro general Pinochet. Viva Soria.
Mi caso es precisamente al que se refiere el artículo, hoy soy médico y trabajo en el Hospital Regional, mi padre fue de esos pampinos que no tenían donde vivir, derrotado, sin dinero ni trabajo, con nuestro orgullo destrozado, con varios hermanos también sin trabajo. Lo que si la situación nada tiene que ver con el asesino de Pinochet al que se refiere otro comentarista. No son situaciones equivalentes. Soria fue uno de los tantos que sufrieron en el Régimen Militar. Con Soria hasta la muerte. Gracias señor Soria por lo que hizo con mi familia. Gracias de todo corazón.
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